En este artículo mostraremos los tipos de encuadernación más habituales, y algunos consejos sobre cómo conseguir que el lector se sienta cómodo con el producto que tiene en las manos.

Una revista es una publicación con una periodicidad superior a un día, y que suele tratar en profundidad temas concretos. Hay revistas que tratan sobre alta costura, sobre fotoperiodismo, o de contenidos literarios, y dependiendo del público al que va dirigido, será conveniente ofrecer una apariencia u otra. Aparte del diseño y la línea editorial que se decida seguir, es muy importante la sensación que produce en el lector el tacto del producto, consiguiendo una experiencia global más acorde con los contenidos que queremos mostrar.

Hay bastantes tipos de encuadernacion, de los que hemos escogido los dos más habituales y con los que solemos trabajar en este tipo de producto, la encuadernación en grapa y la encuadernación en rústica.

Encuadernación en Grapa

Esta encuadernación ofrece una imagen dinámica, flexible y ligera, pues suele utilizarse en revistas periódicas que el grosor de la revista cerrada no supere los 5 mm. Es un tipo de encuadernación rápida y profesional que permite abrir completamente la revista, facilitando tanto la lectura como la visualización de fotos que vayan de página a página. Es ideal para revistas que queramos que “circulen” entre los lectores, con las que puedan sentirse cómodos para leer en cualquier sitio. Como imprenta es nuestra especialidad, y contamos con una tarificación especial para este tipo de producto, con precios realmente ajustados.

Dentro de la encuadernación en grapa, existen dos tipos:

Grapa normal: Hilo de alambre que se corta y situa en el lomo, uniéndo todos los pliegos entre sí.

Grapa Omega: Grapa con forma de Omega (Ω) para poder incorporar la revista a una carpeta de anillas para su archivación.

(Recuerda que hicimos un vídeo donde puede verse la máquina grapar 12.000 revistas por hora.)

Encuadernación en Rústica

Con la encuadernación en rústica, obtenemos una imagen más seria y consistente. También conocida como “Encuadernación de tapa blanda”, es un tipo de encuadernación en el que la revista, encolada o cosida, lleva una cubierta que a su vez se encola en el lomo. Es la encuadernación más utilizada para revistas que sobrepasen los límites de grosor de la encuadernación en grapa, que suelen ser unas 80 pags. aproximadamente, (dependiendo del gramaje del papel). A nivel de producto, tiene una presencia más sólida que la grapa.

La encuadernación en rústica se divide en tres tipos:

Rústica fresada / encolado a la americana: Se hace un taco con los hojas que forman la revista alzadas en orden, se fresa el lomo, se encola y se pega la cubierta. Es el tipo de encuadernación más barata, y si el producto no va a tener una vida útil muy prolongada, puede ser una solución a tener en cuenta. En caso contrario, recomendaríamos contemplar otras opciones.

Rústica PUR: Siguiendo el mismo procedimiento que la rústica fresada, se utiliza otro tipo de cola que sujeta con más firmeza las hojas, consiguiendo una mayor resistencia y duración de la revista. Este tipo de encuadernación tiene la consistencia de la rústica cosida, però con apariencia de rústica fresada.

Rústica cosida: Se cosen los pliegos, uniéndolos entre sí en bloque según la paginación de la revista, y se aplica cola caliente para unirlos junto a la portada. Este tipo de encuadernación es el que queda más resistente y ofrece mayor calidad. Consecuentemente también, es el más caro de los tipos de encuadernación que hemos comentado.